Ciencias biológicas.

La biología es el tratado de la vida; es decir, la disciplina que estudia los seres vivos y los fenómenos vitales. Como los seres vivientes se pueden estudiar desde muy diferentes puntos de vista, la Biología es en realidad un conjunto de ciencias distintas denominadas Ciencias biológicas.

La parte de la biología que estudia la constitución de los seres vivos se llama morfología; la que se ocupa de su funcionamiento, Fisiología; la que tiene por fin clasificarlos en grupos con arreglo a sus diferencias y semejanzas, Sistemática; la que trata de las relaciones existentes entre los seres vivos y el medio que los rodea, Ecología; la que se ocupa de estudiar la distribución geográfica, Biogeografía, y la que trata de los seres desaparecidos, Paleontología.

No quedan con esto enumeradas todas las ciencias biológicas. En primer lugar, debe tenerse en cuenta que todas ellas resultan inmediatamente duplicadas si se considera que en la naturaleza se distinguen dos grandes grupos o Reinos de seres orgánicos: los animales y los vegetales. Habrá, por tanto, una morfología animal y una morfología vegetal, e igualmente ocurrirá con la fisiología, la ecología, etc. Además, la Morfología se subdivide en un cierto número de ciencias importantes como la Anatomía, que investiga la organización de los seres vivos; la Histología, que se ocupa de su fina estructura (Anatomía microscópica); la Organografía, que estudia los diferentes órganos de los diferentes seres vivos, estableciendo sus equivalencias, y la Ontogenia o Embriología, que se ocupa del desarrollo que experimenta cada ser desde que es engendrado hasta que adquiere la forma adulta.

Por otra parte, los estudios especiales de ciertos seres vivos constituyen, a veces, verdaderas ciencias. Por ejemplo: la Antropología o historia natural del hombre; la Entomología o estudio de los insectos; la Microbiología o tratado de los microbios, etc.

Finalmente, merecen mención aparte las ciencias biológicas de carácter general, a saber: la Bioquímica o Química biológica, que investiga la constitución química y el quimismo de los seres vivos; la Citología o estudio de la célula, es decir, de la unidad viviente integrante de todos los seres vivos; la Fisiología general, que estudia los fenómenos vitales comunes a todos los seres vivientes, y la Filosofía biológica o Biología teórica, que trata de los problemas de carácter general que se han planteado al estudiar la vida. Por ejemplo: el origen de la vida, la herencia y otros muchos.

De lo dicho se deduce que las ciencias biológicas se pueden reunir en tres grandes grupos: Zoología o tratado del mundo animal; Botánica o tratado del mundo de las plantas, y Biología general o tratado de las cuestiones comunes a todos los seres vivos.

Los fenómenos vitales. Funciones elementales de la vida

De todos los caracteres que distinguen a los seres orgánicos o animados de los inorgánicos o inanimados, el más importante y característico es el estar dotados de vida. Es imposible dar una definición satisfactoria de Vida. La vida la reconocemos por un conjunto de sucesos especiales que reciben el nombre de fenómenos vitales y que sólo se dan en los seres que llamamos vivientes. Importa, por tanto, antes que nada, averiguar cuáles son, entre todas las innumerables manifestaciones de la vitalidad de los seres orgánicos, las funciones elementales de la vida.

La fisiología comparada ha revelado que las variadísimas funciones que realizan todos los seres vivos se pueden reunir en tres grupos:

a) Funciones de nutrición. Destinadas a proporcionar al cuerpo materiales del exterior (alimentos), que él se encarga de convertir en substancia propia.

b) Funciones de relación. Encargadas de poner en relación al cuerpo con el mundo que nos rodea. Se manifiestan estas funciones por la sensibilidad y la motilidad.

c) Funciones de reproducción. Su fin es el de perpetuar la vida haciendo que cuando unos individuos mueran, haya otros -los hijos- encargados de ocupar su lugar en la naturaleza.

Como se ve, las funciones de nutrición y de relación tienden a la conservación de los individuos. Las de reproducción tienen la finalidad de conservar la especia.

Todos los seres vivos, desde el hombre al más insignificante microbio, realizan estas tres clases de funciones, si bien con muy diferente complejidad y con variaciones en los detalles.

La clasificación de los seres vivos. Grupos taxonómicos

En el mundo de los seres vivos no distinguimos, en realidad, más que individuos. Reconocemos, no obstante, la existencia de grupos de individuos cuya semejanza es tan evidente, que el hombre ha bautizado con nombres especiales: plantas, animales, peces, aves, gusanos, fieras, rumiantes, bueyes, tigres, perros, rosales, palmeras. La naturaleza y significación de esos distintos grupos es muy variable. Unos grupos los hacemos reuniendo los seres por caracteres muy generales (animales y vegetales; peces y aves), mientras que para hacer otros atendemos a caracteres más concretos (fieras, rumiantes), o bien muy especiales y de poca importancia (bueyes, tigres, palomas). Sin dificultad vemos que unos de estos grupos están contenidos dentro de otros y que hay una subordinación bien manifiesta, es decir, una gradación jerárquica entre ellos. Así, los tigres, junto con los leones y otros animales, forman el grupo de las fieras; los bueyes, con las cabras, ovejas, bisontes, etc., constituyen el grupo de los rumiantes. Fieras y rumiantes junto con otra porción de grupos semejantes, integran el grupo superior de los mamíferos. Y este grupo, más el de las aves, el de los peces, el de los gusanos, etc., constituyen el gran grupo llamado Reino de los animales.

Pues bien: siguiendo este método de una manera científica, crea el naturalista los grupos taxonómicos y elabora las clasificaciones. Los grupos admitidos en las clasificaciones biológicas son los siguientes:

Reino - Tipo - Clase - Orden - FAMILIA - Género - especie

Cuando la mucha extensión o el polimorfismo de alguno de esos grupos requiere la subdivisión, se hace ésta anteponiendo el prefijo sub al nombre del grupo en cuestión. Así se dirá SUBTIPO, SUBCLASE, SUBORDEN, etc.
En ocasiones se hace un grupo intermedio llamado SECCIÓN, entre el Suborden y la Familia.

La especie

De todas las diferentes categorías de grupos taxonómicos que acabamos de enumerar hay una que tiene un interés excepcional y una existencia objetiva: es la especie. Según la definición de Cuvier, la especie es el <<conjunto de individuos que descienden unos de otros o de antepasados comunes, y se parecen entre sí tanto como a sus padres>>. Del grupo especie tenemos tan claro concepto vulgar que lo tratamos corrientemente como individuo, y decimos: el perro, el gato, el pino, sin referirnos a ningún perro, gato ni pino determinados.

La nomenclatura de los seres vivientes.

Considerada la especie como la verdadera unidad de los seres vivos, surge inmediatamente el problema de darle nombres. Las denominaciones vulgares no son aplicables, tanto por la diversidad de idiomas como por el cortísimo número de seres dotados de denominación popular y de las confusiones que el vulgo padece cuando examina especies afines. Tampoco es posible designar a cada especie animal y vegetal con un nombre propio, por cuanto son muchos los cientos de miles de especies descubiertas hasta la fecha.

El gran naturalista sueco Carlos Linneo resolvió acertadísimamente ese problema creando la llamada nomenclatura binaria o, en su honor, nomenclatura linneana. Consiste esta nomenclatura en dar un nombre a cada género y dentro de cada género distinguir las diferentes especies por un segundo nombre. De esta manera, cada especie queda designada por dos nombre: uno genérico, equivalente a los apellidos de las personas, que se escribe con mayúscula, y otro específico, comparable a nuestro nombre propio, que se escribe en minúscula. Los nombres genéricos se ponen delante y no pueden repetirse. Los específicos pueden repetirse en diferentes géneros, pero no en el mismo. Ejemplos: Cannis familiaris (perro), Cannis lupus (lobo), C. vulpes (zorro); Felis catus (gato), F. leo (león), F. tigris (tigre); Prunus amigdalus (almendro), P. cerasus (cerezo); Brassica oleracea (berza), Spinaca oleracea (espinaca), etc. Hay géneros que comprenden muchas especies; otros, pocas; algunos (géneros monotipos), una sola.

En las obras especiales, a continuación del nombre específico suele ponerse el apellido del naturalista que descubrió la especie o le dió nombre; si el apellido es largo o muy conocido se pone en abreviatura. Así: el tigre es el Felis tigris L. (Linneo), y la malva real la Altaea rosea Cav. (Cavanilles).

El origen de los nombres genéricos y específicos es muy variable. Muchos proceden del latín o del griego, otros están tomados del nombre de un naturalista ilustre o del de la localidad en que la especie se encontró primeramente, etc. Lo único que las reglas de nomenclatura exigen es que ambos nombres estén latinizados y que el específico concuerde con el genérico.

Los nombres de las familias se forman con el del género más característico y mejor estudiado del grupo, poniéndolo en genitivo y haciéndolo terminar en idas o en ceas, según que se trate de animales o de vegetales. Así, del género Felis se deriva la familia FÉLIDAS; del Rosa, la familia ROSÁCEAS, etc.

En los nombres de los grupos superiores (Ordenes, Clases y Tipos) no se sigue regla fija.

Los Reinos biológicos.

Las diferencias que se observan entre los seres del reino vegetal y las del reino animal son grandes y bien manifiestas cuando se comparan los animales y vegetales superiores, pero desaparecen cuando se consideran los seres más sencillos. Por este motivo los naturalistas admiten un Reino de los Protistos, intermedio entre el Reino Vegetal y el Reino Animal. Más adelante tendremos ocasión de ver las diferencias que existen entre vegetales y animales.

Por último señalar que aunque muchas veces los hongos se han estudiado dentro de los vegetales, tienen suficientes diferencias con estos y algún parecido con los animales, con lo que forman un reino aparte llamado Reino Fungi.

Seres naturales. División de la Historia natural

La Historia Natural es la parte de la Ciencia que se ocupa de los seres naturales (montañas, mares, rocas, plantas, animales) y de los fenómenos de toda indoles que en ellos se verifican (fenómenos volcánicos, terremotos, fenómenos vitales). Se comprende fácilmente que la Historia Natural tiene que ser un conjunto de ciencias distintas. Es evidente que no puede ser la misma ciencia la que se ocupe de los microbios que la que estudie los minerales, ni tampoco tendrá nada que ver la que se ocupa de los insectos con la que trata de los fenómenos volcánicos.
Las distintas ciencias que integran la Historia Natural reciben el nombre de Ciencias Naturales.

Ahora bien: en la Naturaleza se distinguen dos grandes grupos de seres naturales: los seres vivientes, orgánicos o animados, y los seres minerales, inorgánicos o inanimados. De acuerdo con esto, las distintas Ciencias Naturales se pueden reunir en dos grandes grupos: el de las Ciencias Geológicas o Geología, que se ocupa de la Tierra, de los seres del mundo inorgánico y de los fenómenos de la naturaleza inanimada, y el de las Ciencias Biológicas o Biología, que trata de los seres vivos y de los fenómenos vitales. De acuerdo con esta división nosotros estudiaremos la Historia Natural dividida en dos grandes partes: Geología y Biología.

Notas diferenciales entre los seres inorgánicos y los dotados de organización.
Las diferencias existentes entre estos dos grandes grupos de seres naturales se manifiestan:
1º en su forma. Mientras los seres orgánicos o vivientes de la misma especie tienen todos formas y tamaños semejantes, las rocas y minerales de la misma naturaleza suelen tener formas y tamaños diferentes.
2º En su estructura. Los seres orgánicos están formados de células, las cuales, a su vez, son mezclas complejísimas de cuerpos químicos variadísimos. Los seres minerales, en cambio, son reuniones muy regulares de moléculas semejantes.
3º En el origen y desarrollo. Los seres vivos nacen por la actividad de otros seres vivos semejantes; crecen, incorporando a su cuerpo materiales del medio, y mueren al cabo de un cierto tiempo, descomponiéndose después. Además, mientras existen viven, es decir, están dotados de una actividad que se manifiesta por el continuo cambio de materia y de energía que realizan con el medio. Los seres inorgánicos, en cambio, se forman a expensas de otros cuerpos que nada se les semejan; carecen de un verdadero desarrollo; conservan incólume su substancia, y desaparecen por descomposición, no por muerte.
4º En la composición química. Aun cuando la materia orgánica está integrada por los mismos cuerpo simples que integran la materia mineral, es lo cierto que los seres vivos son químicamente un conjunto de compuestos que no existen en el mundo mineral. Si comparamos estos compuestos con los del mundo inorgánico, echaremos de ver que mientras éstos son variadísimos en su composición cualitativa y están integrados por pocos elementos (agua = H2O; sal = ClNa; piedra caliza = CO3Ca; pirita de hierro = SFe; cristal de roca = SiO2; etc.), los cuerpos orgánicos tienen una composición muy monótona, siendo al mismo tiempo complejísimos. En efecto, de todos los elementos químicos conocidos (poco más de un centenar) únicamente unos catorce (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo, cloro, potasio, sodio, calcio, magnesio, hierro, silicio y flúor) dan origen a los seres vivos.

algunos naturalistas aragoneses

He leido este artículo sobre naturalistas aragoneses siguiendo a Odon de Buen y solo puedo recomendar su consulta.

Ibn Biklaris
Juan Lorenzo Palmireno
Bernardo de Cienfuegos
Vicencio Juan de Lastanosa
Juan de Vidós
Pérez de Larrea
Ignacio Jordán de Asso
Félix de Azara
Mariano Lagasca
Francisco Loscos
Pardo Sastrón
Lucas Mallada
Ramón y Cajal
Aranda Millán
Odón de Buen
Joaquín Costa
Longinos Navás
José María Albareda
Pedro Monserrat

Información actual sobre El Mejillón Cebra

La plaga del Mejillón Cebra está totalmente extendida por el valle del Ebro, y ahora se han tomado las medidas para informar de sus riesgos
Cartel sobre el Mejillón Cebra en el Pantano de Arguis

Una medida adecuada que debería haberse tomado mucho antes.

SEGUNDAS JORNADAS EN DEFENSA DE LAS MONTAÑAS

Martes 24 de octubre de 2006.
19.00 horas. Biblioteca de Aragón, c/ Dr. Cerrada 22- Zaragoza
“Experiencias de desarrollo sostenible en la montaña”.
Presenta. Suasana Castell . (Valll Fosca)
Participan. Manuel Badía (Castanesa).
Miguel Flores (Ordesa. Torla)
Assumpta Codinach (Vall Fosca).
Marie Louise Latorre (Hautes Pyrenees y Sobrabe)

Jueves 26 de octubre.

19.00 horas. Biblioteca de Aragón, c/ Dr. Cerrada 22- Zaragoza
“Los medios de comunicación y la protección de las montañas”
Presenta. José Luis Corral . (Escritor y periodista)
Participan los escritores y periodistas:
José Luis Trasobares
Juan Gavasa
Plácido Diez

Lunes 6 de noviembre .
19.00 horas. Biblioteca de Aragón, c/ Dr. Cerrada 22- Zaragoza

“Montañeros en defensa de las montañas”
Sebastián Alvaro (Al filo de lo imposible. TVE)
Edurne Pasaban (Alpinista)
Esther Sabadell (Alpinista)
José Luis Mendieta (revista Desnivel)

Un video sobre el Mejillón Cebra (Dreissena polymorpha) en el Ebro

He aquí un video sobre la actualidad del mejillón cebra en el ebro.

Vision gráfica sobre el Mejillón Cebra y la Expo

He visto esta expresión grafica de actualidad en Martuka y me ha parecido relevante.

El Mejillón Cebra en el Ebro

El pasado 6 de octubre de 2006 se celebro la Charla-Coloquio sobre el Mejillón Cebra en el Ebro en el Centro Cívico Estación del Norte.

En primer lugar agradecer a los responsables del Centro Civico, las facilidades prestadas, un salón comodo, con megafonía que funciona y sonido y video también preparados y disponibles como servicio público.

Sobre los ponentes una maravilla y una pena. Una maravilla por que se explicaron como una idem, con claridad y conocimiento y una pena lo que trasmitieron, sin engañar y con pleno conocimiento.

Ponentes:

Jesus Maestro, moderador, en nombre de ANSAR.

Alfonso Calvo, de parte de la CHE, Estudios medioambientales.

Manolo Alcantara, de la DGA, Jefe Servicio Biodiversidad.

Francisco Comin, del CSIC, Instituto Pirenaico de Ecología.

Miguel Peribañes, Universidad de Zaragoza, Veterinaria.

Las soluciones se conocen:

Recuperación de la calidad de los ríos que ha frenado e incluso erradicado la plaga desde hace decadas en Inglaterra.

Vigilancia, implatación de procedimientos, y su cumplimiento estricto que ha evitado la propagación de la plaga en California.

Actuaciones puntuales y limitadas que son posibles en la eliminación del molusco antes de que se convierta en plaga.

La actuación de las administraciones ha sido de absoluta incompetencia, en varios sentidos, de irresponsabilidad, y tal y como apunto un ponente incluso inmoral.

Algunos detalles que salieron en la charla.

La plaga que lleva mas de 100 años en Europa, no salta montes, por tanto ha tenido que ser traida, y todo parece indicar que el vector es el hombre con sus prácticas de pesca deportiva, introducción de especies exoticas, etc.

Descontrol y descoordinación entre administraciones, que ha permitido que nadie se ocupe del tema hasta que le estalla.

Como dijo un ponente "si se busca, se encuentra", en la Rioja no quisieron mirar "su río", por que el Mejillón Cebra era "un problema solo de Aragón". Posiblemente ya haya mejillones cebra en otros embalses de otras cuencas, pero no se estan tomando medidas hasta que el problema reviente.

La CHE tiene competencia especificas sobre el agua, pero no las ejerce, "por que "ninguna comunidad se lo ha pedido".

La vigilancia del cumplimiento de las normas es exhaustiva: un guarda cada 500 Kilometros. El guarda que es funcionario, es decir humano, descansa dos días a la semana.

La inversión en investigación, sobre el mejillón cebra es de risa: 65.000 euros (no llega a 11 millones de pesetas), en 2005, incluyendo investigadores, laboratorios, seguimiento de testigos, tomas de muestras con buzos, etc.

Menos que el gasto en cava y turron para la navidad.

La campaña de información del Gobierno de Aragón ha sido de un exito total. De 50 ayuntamientos afectados 38 han dicho que derrocharan el dinero que haga falta pero que no se quieren enterar de nada. De unas 50 asociaciones sociales relacionadas con el río y la pesca solo 2 quieren enterarse de lo que les afecta. La irresponsabilidad es lo único que se ha trasmitido.

Cuando uno va a buscar información a Internet sobre los efectos y situación de Mejillón Cebra en el Ebro y Aragón tiene que buscarla en los web de Estados Unidos, como hacen los propios empleados del Gobierno de Aragón, la ausencia de los informes elaborados por el propio Gobierno de Aragón, en internet es culpa de Google, Yahoo y MSN que no saben buscar en los cajones del GA, y no tienen idea de Internet al contrario del Gobierno de Aragón que nos puede enseñar a todos.



Fotografía gentileza de Emilio
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Un Pleno de Monegros

Nos informa Mariano y reproduzco Pleno ordinario de la Comarca de Monegros.

(…) El Monasterio de Sígena fue declarado en marzo de 1.923 monumento nacional, es el único de nuestra comunidad autónoma que alberga un panteón real de los reyes de la Corona de Aragón, además, en la sala donde se celebraba el capítulo, estaban ubicada hasta la guerra en 1.936 las pinturas de origen medieval más importantes en su conjunto de toda Europa. El profesor Otto Back reconoció en su día que estas pinturas estaban conectadas con la más tardía generación de artistas que trabajaron en la ilustración de la enorme Biblia del siglo XII que se encuentra en la biblioteca de la catedral de Winchester. Estas pinturas se encuentran actualmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y fueron arrancadas por mandato de la Generalitat en septiembre de 1.936 en plena guerra civil y después de recién incendiado el Monasterio.


Por todo ello y si así es aprobado este Consejo Comarcal acuerda primero apelar al sentido común de las autoridades de la Generalitat de Cataluña y solicitar que se devuelvan las pinturas de esta sala a su lugar de origen por considerar que, además de ser botín de guerra, están afectadas por la declaración de monumento nacional del año 1.923 del Monasterio de Sígena. Segundo, al mismo tiempo, aprobar, si este Consejo lo considera oportuno, que debe instar al Gobierno de Aragón para que éste a su vez exija al Ministerio de Cultura para que tome las medidas oportunas para recuperar dichas pinturas de la sala capitular. En Monegrillo a 6 de abril de 2.006.

LA CANCION DE LOS OSOS de Ruben Dario

Tenía yo aparcado este tema de La Canción de los Osos pero me ha estimulado ese estupendo Jubilado que anda por ahi perdiendose salmueras por despiste, tal vez por que está ocupado haciendo estupendos articulos, por ejemplo, sobre los osos

Como es difícil de encontrar, reproduzco este canto que publicó, hacia 1914, Ruben Dario. Lo llamó "La Canción de los Osos" y está incluido dentro del libro Canto a la Argentina y otros poemas.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

OSOS NEGROS Y VELLUDOS DEL RIÑÓN DE LAS MONTAÑAS

Silenciosos viejos monjes de una iglesia inmemorial, Vuestros ritos solitarios, vuestras prácticas extrañas,

Las humanas alimañas Neronizan y ensangrientan la selvosa catedral.

 

Osos tristes y danzantes que los zíngaros de cobre

Martirizan; oso esclavo, oso fúnebre, oso pobre,

Arrancado a las entrañas de los montes del Tirol;

Sé leer en vuestros ojos y podemos hablar sobre

Atta Troll …

 

Osos blancos de los polos, bellos oso diamantinos,

Nadie sabe que venís,

Sobre el hielo, de un imperio de hombres blancos y divinos

Que coronan con castillos argentinos

Su país.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

¡Arcas! ¡Váctima sangrienta! Plantas, flores, ecos, líras;

-Malhadado y cruento crimen del infausto Lycaón;

 

En Arcadía los amores y los cánticos que inspiras,

Y en el cielo, con Calixto, la inmortal constelación.-

Los dos osos son asombro para el Toro y el León.

 

¡Va Criniso! Muchas ansias lleva el mozo y vida mucha;

Si cual toro lucha fiero, como oso mejor lucha

Quien de Egesta será esposo;

Cruje el monstruo entre sus brazos en la lucha que se escucha:

¡Lucha oso! ¡Lucha oso! ¡Lucha oso! ¡Lucha oso!

 

Bellos osos de oro rojo que ya estáis en el regazo

Del azul donde zodiaco sublimiza su visión;

De la lira hacedme oir el son;

Dad saludos a la Virgen en mi nombre, y un zarpazo,

Si podeis, al Escorpión.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

Danzad suave y cuerdamente;

Que la peluda alpargata

Cubra la prudente pata

Cuyo paso no se siente.

Y bajo la huyente frente

Mirad con ojo mañero

Al gitano,

Que canta con voz de Oriente

Un raro canto lejano

Y hace sonar el pandero

Con la mano

Con que recomienda el caldero.

A los sueldos de los pobres

Encomienda alrededor vuestra persona,

Y en el parche del pandero caen los cobres

Por los osos, por el perro y por la mona.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

A vuestro lado va la gitanilla.

Brilla

Su mirada de negros diamantes,

Y su boca roja es fresca;

Gitanilla pintoresca,

Gitanilla de Cervantes,

O Esmeralda huguesca.

Ya vosotros bien sabéis de quién os hablo,

Pues cien veces junto a ella contesplasteis cola y cuernos

Del señor don Diablo.

Protector de las lujurias en la tierra y los infiernos.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

Danzad, osos, oh cofrades, oh poetas;

Id, chafad en las campiñas los tomillos y violetas,

Y tornad entre las flores del sendero,

Y danzad en el suburbio para el niño y el obrero,

Para el hosco vagabundo de las escabrosas rutas,

Para el pálido bandido que regó sangre y espanto,

Y para las prostitutas

Que mastican pan de crimen y llanto

Para vuestra filosofía

No señala diferencia ni de halago ni reproche

A la Mística azucena que adornó el pecho del día,

O a la lúgrube mandrágora de la entraña de la noche.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

Osos ermitaños

Que ponéis pavores

En pastores

y rebaños;

El agudo cazador advierte

Que os ponéis en cruz ante la muerte,

O para dar el formidable abrazo

Que ha de exprimir la vida

Contra vuestro regazo;

Vais en dos patas como el adanida,

En así que he admirado

Vuestro andar de canónigo, o bien de magistrado.

Con la argolla al hocico sacudis vuestra panza.

¡Osos sabios, osos fuertes y cautivos, a la danza!

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

 

Y al pasar un entierro

Os he visto en la senda con la mona y el perro,

Entre el círculo formado por hombres zarrapastrosos.

Grotescos enterradores

Iban conduciendo el caroo de podredumbre y de flores;

Como signo de respeto

Descubríanse un mendigo y un soldado.

El gitano se acordó de su amuleto.

Y tú, oso danzarín domesticado,

Se diría que reías como estando en el secreto

Del Finado

De la losa, de la cruz y el esqueleto

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.

 

Mas no el requiem, ni el oremus, ni el responso del gangoso

Chantre llegue a vuestro oído,

Sabio y suave oso;

Mas el canto de las zíngaras, o la música del nido,

O la estrofa del poeta,

O el ruido de los besos, o el ruido

Del amor errante ardiente en la carreta.

Bien sabéis: la vida es corta,

Y teniendo en vuestras fauces una torta,

O un panal,

Profesáis vuestros principios más allá del Bien y el Mal.

Osos,

Osos misteriosos,

Yo os diré la canción

De vuestra misteriosa evocación.